Tengo un problema con el tiempo.
Más allá de mi antipatía por los relojes (y por la gente que vive pendiente de ellos).
Creo que es algo personal, yo tengo algo con el tiempo y el tiempo tiene algo conmigo.
Soy muy impuntual por ejemplo, lo saben mis familiares, lo saben mis amigos y mis meros conocidos.
No importa con cuánta anticipación organice algo, o con cuánto tiempo arranque, siempre estoy sobre la hora (o más bien bastante pasada). Salidas, clases, juntadas en casas, todo.
Pero no sólo se trata de los problemas con los horarios, porque puedo vivir con eso. Sí, me traerá alguna que otra complicación, pero puedo ponerle pilas y muchos despertadores y arreglarlo.
El problema principal es que siempre llego tarde a todo.
Llego tarde a lo que me dicen, y también tardo en responder.
Muchas veces tardé en llegar a lo que sentía, y muchas otras caí tarde en los sentimientos de otras personas.
Y eso es lo que no me banco, sobre todo la impuntualidad conmigo misma, porque me lleva a desfases con los demás.
Eso sí que es una mierda. Por más amplios que puedan ser los plazos que alguien te dé. O incluso si no te dan plazos (lo cual puede ser peor, porque no sabés cuándo vencen exactamente, pero sí estás segura de que no son eternos). Llegás tarde a lo que siempre estuvo ahí, y tenés que dejarlo donde está, así como lo encontraste, porque sabés que nada te da el derecho de hacer algo más.