Un grupo de solos.
Solos en grupo.
Soledad de a muchos.
...¿Cómo te explico?
Bueno, no se... Pero es TAN feo.
¿Para qué escribe uno, si no es para juntar sus pedazos?
E. Galeano
domingo, marzo 29, 2009
martes, marzo 24, 2009
Nunca Más

24/03/1976 - 24/03/2009
a 33 años: NO HAY OLVIDO NI PERDÓN
La Desmemoria/2
El miedo seca la boca, moja las manos y mutila. El miedo de saber nos condena a la ignorancia; el miedo de hacer nos reduce a la impotencia. La dictadura militar, miedo de escuchar, miedo de decir, nos convirtió en sordomudos. Ahora la democracia, que tiene miedo de recordar, nos enferma de amnesia; pero no se necesita ser Sigmund Freud para saber que no hay alfombra que pueda ocultar la basura de la memoria.
Galeano
martes, marzo 17, 2009
zsa zsa zsu
La maratón de Sex and the City de Cosmopolitan se pegó a mi rutina como chicle. Es una de esas citas obligadas, y ya creo que hasta se incorporó a mi reloj biológico. Todos los lunes a las 23 estoy ahí. Y pueden criticarle lo que quieran, pero no pueden negar que más de una vez las reflexiones de Carrie dan justo en el clavo. Además, no creo que haya una mujer que habiendo visto algún que otro capítulo no se haya sentido Charlotte, Miranda, Carrie o Samantha en, poor lo menos, una ocasión.
Bueno, eso me pasó ayer, con el último de los 4 capítulos, en el que después de plantearse qué es lo que la gente busca en una pareja, la conclusión de Carrie fue que en el amor, algunas personas se rehúsan a aceptar nada menos que mariposas. O en sus palabras, "zsa zsa zsu". Obviamente ella es una de esas personas. Y la verdad es que nunca, en los 4 meses que llevo siguiendo la serie, me había sentido tan Carrie. Y eso que varias personas me dijeron que era el personaje con el que más me identificaban. Ahora me cierra, ellos ya habían visto este capítulo.
Pero no me pueden culpar. Díganme la verdad, ¿pueden contar muchas sensaciones mejores que la de una bandada de mariposas furiosas en el estómago con solamente ver a esa persona?
Hay otras señales además, como transfigurarse en un tomate o no poder hilar dos palabras seguidas (ni mucho menos coherentes), pero creo que eso me pasa solo a mi. Si si, ya se, soy el colmo.
Pero personalmente, pienso que las benditas mariposas (o grillos, según mi amiga cuentacuentos) son un indicador infalible. Al fin y al cabo, como me dijeron más de una vez ella y Caro, con estas cosas no sirve pensar. Es cuestión de sentir. O no.
Bueno, eso me pasó ayer, con el último de los 4 capítulos, en el que después de plantearse qué es lo que la gente busca en una pareja, la conclusión de Carrie fue que en el amor, algunas personas se rehúsan a aceptar nada menos que mariposas. O en sus palabras, "zsa zsa zsu". Obviamente ella es una de esas personas. Y la verdad es que nunca, en los 4 meses que llevo siguiendo la serie, me había sentido tan Carrie. Y eso que varias personas me dijeron que era el personaje con el que más me identificaban. Ahora me cierra, ellos ya habían visto este capítulo.
Pero no me pueden culpar. Díganme la verdad, ¿pueden contar muchas sensaciones mejores que la de una bandada de mariposas furiosas en el estómago con solamente ver a esa persona?
Hay otras señales además, como transfigurarse en un tomate o no poder hilar dos palabras seguidas (ni mucho menos coherentes), pero creo que eso me pasa solo a mi. Si si, ya se, soy el colmo.
Pero personalmente, pienso que las benditas mariposas (o grillos, según mi amiga cuentacuentos) son un indicador infalible. Al fin y al cabo, como me dijeron más de una vez ella y Caro, con estas cosas no sirve pensar. Es cuestión de sentir. O no.
jueves, marzo 12, 2009
Mas de nada (recurrencias II)

Ese vidrio se levanta delante de mi. Y al mismo tiempo lo construyo, lo pinto, lo escribo o lo canto. Sea como sea, no importa con quien ni donde, ni mucho menos cuando. Simplemente aparece. En una milésima de segundo se materializa delante de mí, y no hay nada que pueda hacer para romperlo. Aún cuando sé que quiero escaparme al otro lado, sigo alimentándolo. Entonces veo la vida desde él. Y todo y todos parecen estar al alcance de mi mano, pero es solamente una ilusión.
Estiro los brazos extendiendo mis dedos todo lo que puedo, y casi me parecen más largos. Siento que estoy ahí, con vos, te oigo emitir sonidos que quieren significar más que los balbuceos inentendibles que llegan a mis oídos. Pero no los descifro.
Otra vez soy invisible.
Ese vidrio casi amurallado me guarda detrás de él. Donde todo llega, pero de donde nada puede salir. Y sigo viéndote, y mis cinco, o cuatro o seis sentidos me gritan que estás ahí, me convencen de que puedo percibirte, alcanzarte y sentirte con sólo intentarlo. Y cuando lo hago, esa pared invisible, irrompible, me detiene. Y no importa que hable, susurre o me desgarre la voz tratando de que me oigas,
Estiro los brazos extendiendo mis dedos todo lo que puedo, y casi me parecen más largos. Siento que estoy ahí, con vos, te oigo emitir sonidos que quieren significar más que los balbuceos inentendibles que llegan a mis oídos. Pero no los descifro.
Otra vez soy invisible.
Ese vidrio casi amurallado me guarda detrás de él. Donde todo llega, pero de donde nada puede salir. Y sigo viéndote, y mis cinco, o cuatro o seis sentidos me gritan que estás ahí, me convencen de que puedo percibirte, alcanzarte y sentirte con sólo intentarlo. Y cuando lo hago, esa pared invisible, irrompible, me detiene. Y no importa que hable, susurre o me desgarre la voz tratando de que me oigas,
porque ningún sonido se propaga en esa porción,
De vacío.
De vacío y de mi.
De mi vacío.
De mi vacío.
De mi, vacía.
martes, marzo 10, 2009
El hambre

Un sistema del desvínculo: el buey bien solo se lame.
El prójimo no es tu hermano, ni tu amante.
El prójimo no es tu hermano, ni tu amante.
El prójimo es un competidor, un enemigo, un obstáculo a saltar o una cosa para usar.
El sistema, que no da de comer, tampoco da de amar: a muchos condena al hambre de pan, y a muchos más condena al hambre de abrazos.
Galeano
miércoles, marzo 04, 2009
Un Freud a mi derecha por favor...
La convivencia con mi insconciente está cada día mas difícil.
Creo que se decidió a hacerme la vida imposible. Y lo peor es que a él si que no tengo con que darle. El muy turro me agarra cuando duermo.
Y ahí si que me jode.
De verdad.
Lo nuestro no puede seguir así.
QUIERO EL DIVORCIO.
Creo que se decidió a hacerme la vida imposible. Y lo peor es que a él si que no tengo con que darle. El muy turro me agarra cuando duermo.
Y ahí si que me jode.
De verdad.
Lo nuestro no puede seguir así.
QUIERO EL DIVORCIO.
domingo, marzo 01, 2009
Del equilibrio entre la oferta de Danish Butter Cookies y la demanda de azúcar de mi cerebro
Termina de leer un capítulo increíble y sorprendentemente aburrido y abatatante del cuadernillo de economía.
Está completamente abstraída del (mucho más importante) mundo real, así que decide tomarse un recreo para refrescar un par de neuronas en la nada provechosa, pero muy ociosa y gratificante tarea de navegar a la deriva y sin timón por internet. Aunque sea hasta que se le pase el pegote de la mononeurona.
"dulce"... "chocolaaate"...
Busca alguna canción copada, con melodía lluviosa para ambientar. "Duuulce".
Va hacia la heladera para embarcarse a la caza de alguna golosina o algo, mientras más calórico mejor, que sacie a la serpiente de tres cabezas, con cola de caballo y hambrienta de azúcar que le grita desde su estómago: DUULCEEEE!!
Nada. Absolutamente nada. Pero no se da por vencida, sigue escrutando los estantes como si el sólo hecho de mirarlos fuera a hacer aparecer de la nada una caja de Havannets. Pero no.
Claudicando de la tarea, se resigna a pelarse una triste pera (enfatícese la palabra TRISTE).
Se sienta nuevamente en la computadora, y continúa su selección de música mientras se come la angustiosamente sana pera. Cuando...
...GALLETITAS DANESAS!!
Definitivamente no puedo estudiar si quiero aflojarle al diente. Simplemente esas dos cosas no son compatibles. No y no.
Estudio + aburrimiento + galletitas danesas = Combinación letal.
Me voy a buscar las galletitas danesas.
(Si creíste que me iba a quedar con las ganas, no me conocés en lo más mínimo)
Está completamente abstraída del (mucho más importante) mundo real, así que decide tomarse un recreo para refrescar un par de neuronas en la nada provechosa, pero muy ociosa y gratificante tarea de navegar a la deriva y sin timón por internet. Aunque sea hasta que se le pase el pegote de la mononeurona.
"dulce"... "chocolaaate"...
Busca alguna canción copada, con melodía lluviosa para ambientar. "Duuulce".
Va hacia la heladera para embarcarse a la caza de alguna golosina o algo, mientras más calórico mejor, que sacie a la serpiente de tres cabezas, con cola de caballo y hambrienta de azúcar que le grita desde su estómago: DUULCEEEE!!
Nada. Absolutamente nada. Pero no se da por vencida, sigue escrutando los estantes como si el sólo hecho de mirarlos fuera a hacer aparecer de la nada una caja de Havannets. Pero no.
Claudicando de la tarea, se resigna a pelarse una triste pera (enfatícese la palabra TRISTE).
Se sienta nuevamente en la computadora, y continúa su selección de música mientras se come la angustiosamente sana pera. Cuando...
...GALLETITAS DANESAS!!
Definitivamente no puedo estudiar si quiero aflojarle al diente. Simplemente esas dos cosas no son compatibles. No y no.
Estudio + aburrimiento + galletitas danesas = Combinación letal.
Me voy a buscar las galletitas danesas.
(Si creíste que me iba a quedar con las ganas, no me conocés en lo más mínimo)
Chocolate con
Aquellas pequeñas cosas,
Cosas que zapan,
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