¿Para qué escribe uno, si no es para juntar sus pedazos?
E. Galeano

domingo, agosto 01, 2010

Revolviendo cajones

Más precisamente, revisando el cajón de mi mesa de luz, encontré un puñado de chucherías varias.
Entre ellas: varios pares de aros que creía perdidos, fotos viejas, un súper fajo de cartas de amigos, señaladores, stickers, pulseritas, 100 dólares (?), regalitos de esos espontáneos.
... Y el papel de un chocolate Milka con almendras.


Soy una tarada tan predeciblemente goma.

5 comentarios:

Hugo dijo...

¿Demasiados recuerdos trae ese papel?

Agarrá los 100 verdes y salí a comprar boludeces, de una.

Monchito dijo...

Eli. Si yo trabajara en tu corto. ¿Podrías poner en los créditos Monchito en vez de mi nombre de pila y anexar un link de mi blog?

De repente me agarro un ataque marketinero.

En fin, le voy a sacar una fotografía a mi cajón, para que veas que no sos la única.

Agustina dijo...

WOW. Qué ganas de revolver mi cajón y encontrar 100 dolares!! (O_O)

Lol-it! dijo...

No estás sola: Yo guardo un huevo kinder desde Diciembre.
Y no, no lo pienso comer.

emiliano martínez dijo...

a mi me pasa eso cada vez que me mudo.

(me refiero a lo de sentirme un tarado predecible. por lo demás nunca encuentro ni pulseritas, ni aros, ni señaladores -que de hecho, no tengo la más mínima idea de qué son-).

lindo blog.