¿Para qué escribe uno, si no es para juntar sus pedazos?
E. Galeano

jueves, octubre 29, 2009

Hoy quiero

Caminar descalza sobre pasto.
Tomar helado hasta que me duela la cabeza.
Que llueva muy fuerte y salir a dar una vuelta.
Tirar cualquier cosa que tenga que ver con el estudio a la mierda.
Meterme al mar helado.
Tirarme de cabeza en una pileta bien bien honda.
No saber qué me depara noviembre.
Dar vueltas hasta caerme.
Acostarme a mirar el cielo sin nada que me apure, hasta que se haga de noche y entonces mirar las estrellas.
Decirte que estoy enojada. Y después darte un beso y abrazarte todo el tiempo que quiera.
Tener las respuestas a todas las dudas que me dan vueltas en la cabeza, y que no me interesen.
Poner al mango todo (What's the story) morning glory? y cantarlo al mismo volumen.
GRITAR MUY, PERO MUY FUERTE.


Por empezar, me voy por el helado.


Y por si también te dieron ganas de escuchar Oasis,

martes, octubre 27, 2009

Semiotizar es perjudicial para la salud. Ley 987.325

Semiótica II
Trabajo Práctico: Cine
Consigna: Analizar la correspondiente escena de La guerra de las galaxias y responder:
  • ¿Qué tipo de enunciación denotan las espadas láser?
Uuuyy... no vi La guerra de las galaxias... ¿Y qué carajo denotaban las espaditas láser?
Bueno, vamo' a frutear(la).
...

Y ahí Eli se despertó y no sabía si era jueves o viernes. Tuvo la esperanza de que fuera sábado, quizás domingo, para poder dormir. Pero entonces ¿porqué sonó el despertador?
Uy. Es lunes. NO. Martes... Tengo Taller... Ufff... Bueno, llego y duermo siesta :)



(Mentira que semiótica y la facu me están haciendo un cocowash de la SanFlauta, no?)

domingo, octubre 25, 2009

M&M

El Messenger me parece por lejos una de las peores formas de comunicación (los únicos que le pueden hacer competencia son los mensajes de texto).
Podría decir que es una excelente forma de incomuncación.
Y me estoy dando cuenta de que si lo uso justo en esos cinco días del mes, las consecuencias pueden ser fatales.

martes, octubre 20, 2009

Nada que ver con nada

Últimamente tengo muchas cosas para decir y pocas palabras para expresarlas.
No se, estoy corta de vocabulario. O algo así.
Bueno, la cuestión es que una de las cosas que quería decir es que esta primavera me viene gustando.

Ah, y otra es que cuando mi abuela dice que las frutas y las verduras ya no vienen como antes tiene razón: sequé una cascara de naranja para ponérsela al mate y es lo mismo que nada. Loco, ¡nos están cagando!

lunes, octubre 12, 2009

La importancia de no nacer importante (que no tuvimos)

"Para quienes conciben la historia como una competencia, el atraso y la miseria de América Latina no son otra cosa que el resultado de su fracaso. Perdimos; otros ganaron. Pero ocurre que quienes ganaron, ganaron gracias a que nosotros perdimos: la historia del subdesarrollo de América Latina integra, como se ha dicho, la historia del desarrollo del capitalismo mundial. Nuestra derrota estuvo siempre implícita en la victoria ajena; nuestra riqueza ha generado siempre nuestra pobreza para alimentar la prosperidad de otros: los imperios y sus caporales nativos. En la alquimia colonial y neocolonial, el oro se transfigura en chatarra, y los alimentos se convierten en veneno. Potosí, Zacatecas y Ouro Preto cayeron en picada desde la cumbre de los esplendores de los metales preciosos al profundo agujero de los socavones vacíos, y la ruina fue el destino de la pampa chilena del salitre y de la selva amazónica del caucho; el nordeste azucarero de Brasil, los bosques argentinos del quebracho o ciertos pueblos petroleros del lago de Maracaibo tienen dolorosas razones para creer en la mortalidad de las fortunas que la naturaleza otorga y el imperialismo usurpa. La lluvia que irriga a los centros del poder imperialista aboga los vastos suburbios del sistema. Del mismo modo, y simétricamente, el bienestar de nuestras clases dominantes - dominantes hacia dentro, dominadas desde fuera- es la maldición de nuestras multitudes condenadas a una vida de bestias de carga."

Las venas abiertas de América Latina (fragmento) -
Eduardo Galeano

lunes, octubre 05, 2009

¿No te pasa a vos también?

Estoy por terminar de leer "Mal de amores", de Angeles Mastretta. El libro relata una historia de amor que transcurre durante la revolución Maderista y la guerra civil en Méjico, y habla de todo tipo de males amorosos: por una persona, por una vocación, por la patria. Muy lindo, y recomendado para quien guste de la literatura latinoamericana.
Pero hay algo que me hace sentir un poquito culpable, y es que no sólo lo quiero terminar por la historia en sí, sino porque tengo en la pila de "libros pendientes" de al lado de la cama "Historias de Cronopios y de Famas" (entre tantos otros) ¡y me muero de ganas de empezarlo!
Llámenme impaciente, sacrílega o rompebolas, pero la verdad es que me pasa siempre: cuando estoy por terminar con un libro (o más bien cuando ya paso la mitad) empiezo a pensar en el que voy a leer después.
Y la curiosidad me carrrcome.

Can't help it.