¿Para qué escribe uno, si no es para juntar sus pedazos?
E. Galeano

martes, mayo 31, 2011

En realidad

Cuando te pregunté si me podía mandar una cagada, ya no importaba que me fueras a contestar que "sí, encantado", que "no, la verdad que no da para nada", o que "no se... no creo que sea... adecuado." (adecuado... ¿"adecuado"?... ¿vos decís?). 
Sabías que me la iba a mandar de cualquier forma -porque a esa altura ya era decisión tomada-. (¿Y qué querés?... Si la ternura me brotó)

-I know this much is true-


Y sí, ahora me tengo que bancar este silencio por no haberte dado ni un poquito de changüí para reaccionar - la incertidumbre siempre me raspa-. Y tampoco tengo idea de cómo pensás seguir esto vos. Pero en realidad lo que me importa en este momento es que sí, 
estoy hablando desde ese otro lado -que tanto miedo da-.

7 comentarios:

gabi dijo...

pero es un miedo re genial :)

Hugo dijo...

A jugársela entonces.

sandocan en bicicleta dijo...

a doble o nada!

un saludo desde la lejania.

Gabba dijo...

Uh. Esto es más heavy de lo que parece. Vos dale pa' delante nenaaa.

Pájaro Susuki dijo...

Salto al vacío ;)

Lucas Fulgi dijo...

Es un "miedito", me parece... el diminutivo no hace alusión al tamaño en este caso, solo diferencia del otro miedo.

camille dijo...

Jugarsela, esta complicada para algunos!