¿Para qué escribe uno, si no es para juntar sus pedazos?
E. Galeano

jueves, julio 02, 2009

Sueñe sin miedo, amigo


Poco le quedaría al corazón si le quitáramos su pobre
noche manual en la que juega a tener casa,
comida, agua caliente, y cine los domingos.
Hay que dejarle la huertita donde cultiva sus legumbres;
ya le quitamos los ángeles, esas pinturas doradas,
y la mayoría de los libros que le gustaron,
y la satisfacción de las creencias.
Le cortamos el pelo del llanto, las uñas del banquete, las pestañas del sueño,
lo hicimos duro, bien criollo,
y no lo comerá ni el gato
ni vendrán a buscarlo entre oraciones
las señoritas de la Acción Católica.
Así es nomás: sus duelos no se despiden por tarjeta,
lo hicimos a imagen de su día y él lo sabe.

Todo está bien, pero dejarle un poco
de eso que sobra cuando nos atamos
los zapatos lustrados de cada día;
una placita con estrellas, lápices de colores,
y ese gusto en bajarse a contemplar un sapo o un pastito
por nada, por el gusto,

a la hora exacta en que Hiroshima
o el gobierno de Bonn o la ofensiva
Viet Mihn Viet Nam.


Cortázar :)

1 comentario:

Pau dijo...

Oh, Cortázar. ♥