¿Para qué escribe uno, si no es para juntar sus pedazos?
E. Galeano

jueves, agosto 27, 2009

Ayer

- Descubrí otra habilidad para añadir a mi lista de “increíblemente inútiles” (que algún día subiré): Acomodar los tuppers en la heladera. Me sorprende lo buena que soy para eso.

- Tuve mi primera clase de Antropología. “Crisis vocacional” parte II: AHÍ VOY.

- Aprendí que la Tarantella se llama así porque es un baile representativo de la picadura de la tarántula (¿Que qué tiene que ver? Ah, no, ni idea).


¿CÓMO TE QUEDÓ EL OJO?

miércoles, agosto 26, 2009

Protesto!

Siempre digo que hay demasiadas cosas que no entiendo. Ayer a las 7:15, llendo a la facu en el 161 descubrí una nueva:
¿Cómo puede ser que la gente no mire encantada los amaneceres y/o atardeceres?
¿Será que los más grandes vieron muchos y ya se cansaron? ¿Y los demás? Realmente es algo que no me termina de cerrar. Es que no lo puedo evitar, tienen algo hipnótico.
Los días un poco nublados son los mejores, lejos.
Desde la ventana de mi habitación por ejemplo, se ven unos atardeceres espectaculares. Me gustan tanto que tengo una colección de fotos de muchos de ellos. El día que le mostré algunas a mi vieja me preguntó de donde eran.
Y a la mañana en el colectivo, por más dormida que esté es imposible no quedarme embelesada mirando el cielo rasgado en jirones naranja fluorescente y rosa furioso. Pero la gente va demasiado enfrascada con su celular o en su propio mundo opaco como para verlo.
Creo que no se puede pasar por alto semejantes obras de arte. El cielo pinta un cuadro nuevo para nosotros todos los días.
Hoy si podés, mirá, y fijate si no te pasa lo mismo.

lunes, agosto 24, 2009

¿A dos de tres?

Ayer estuve por mandarme una de mis cagadas, es decir, una GRAN cagada.
O quizás no hubiese sido una cagada, quizás hubiese salido algo bueno de eso, pero las posibilidades eran muy pocas, sin contar que hubiese tenido que tragarme el orgullo sin merecerlo totalmente.
Así que habiendo considerado todos esos factores, recurrí al método de la moneda: rápido, limpio y liberador de todo cargo de conciencia.
La primera vez que la tiré, para variar me olvidé de que lado de la moneda era "si" y que lado era "no", asique estabecí algo obvio: escudo "no", número "si" (sisi, ríanse, no se cual es cara y cual es ceca).
La volví a tirar, y salió la misma cara: No.
Pero me salió la caprichosa, y probé a tres de cuatro: Si. Otra vez: No.
Una vez más, solo por darme el gusto y terminar de convencerme: No

Cuatro de cinco: creo que eso puede considerarse que el destino me está gritando en el oído.

Como decíamos con Ma, Sam, Maga y Caro: cuando una se emperra con algo, el destino se encarga de probarte que se puede emperrar mucho más.

Y no, no me la mandé.

miércoles, agosto 19, 2009

Pablito plavó un cabito

"Un clavo saca a otro clavo."
Frase muletilla si las hay; pero sobre todo, por lo menos para mi, frase sin sentido por excelencia.
Digo, ¿alguien vio alguna vez sacar un clavo con otro clavo? Yo todavía no, y nunca lo intenté tampoco.
Bueno, mentira. Nunca hasta ahora.
Pero si encima de un clavo mando otro, lo que menos voy a lograr es sacar el primero. De hecho, me quedaría con los dos clavos, el primero que se hundiría más, lastimando y oxidándose, y el otro encima, frágil e inestable.

No se quién pensó esa frase, pero definitivamente no era ninguna luz.

Creo que tendríamos que empezar a dejar a los clavos en su lugar, e ir a buscar un buen martillo.

miércoles, agosto 12, 2009

Emoción por abrir el corazón
sin ninguna condición
emoción como forma de expresión 
emoción sin oponer resistencia
emoción por sentir una emoción
sin temer la reacción
sin que exista una razón
ni pedir explicación
reclamando la atención
exigiendo comprensión
y sentir la ligereza

Emociones, Jarabe de Palo

lunes, agosto 10, 2009

¿Hay reembolso?

Anoche tuve por primera vez en mi vida el famoso sueño de la ropa interior en público.
Estaba otra vez en el colegio, en clase de "cultura" (más conocida como plástica, pero no me pregunten porqué, le decíamos como el el secundario). Teníamos que pintar unas bolitas de colores, y como yo había llegado tarde a la clase, me levantaba para preguntarle a la profesora qué tenía que hacer (que tampoco era un trabajo muy complicado que digamos).
En el momento en que me paraba, me daba cuenta de que no tenía ni el uniforme, ni pantalones, ni nada: remera y bombacha. Y estaba sin depilar, por supuesto.
Pero no me iba a sentar esnseguida, esperaba a que la profesora me contestara, y recién después volvía a mi banco, puteando bajito en todos los idiomas.

Ahora si, soy una más en el club de los paños menores.
Pero siempre pude jactarme de la originalidad de mis sueños. Y siento que hasta eso estoy perdiendo.

Primero los fallidos, después los sueños inoportunos, y ahora directamente trillados.
¿Puede hacer algo más para joderme este inconciente mío de las veinte morondangas?

Morondanga... ¿morondanga?...
..De Mierda!

viernes, agosto 07, 2009

A mal tiempo...

  • Al fresquete: bufanda hasta la nariz.
  • A la burocracia (además de su lechuguita): amigos.
  • A la verborragia: paseo con cafecito en mano.
  • A la ansiedad: abrazo a un árbol.
  • Al fakin' destino: Rocklets (¿que mejor que librar tus decisiones al color del confite?, total a esta altura...)
  • A vos: que te vaya lindo.
  • A la confusión: viento fresco en la cara.
  • Al dolor de ciático: almohadillita térmica al mango y en la cama.
  • A la modorra de la siesta: U2.

Cuando se quiere es tan fácil!

martes, agosto 04, 2009

Help! I need somebody!

Me duele la garganta.
Me duelen los oídos.
Me duele la espalda.
Y si, también me duele la cabeza.
Pero la culpa no es toda de la fiebre: Anoche, considerando que si agarraba un libro el elefante sentado en mi cabeza iba a duplicar su tamaño me dediqué a contemplar la caja boba.
En el tiempo que llevo de reposo, digamos poco más de medio día, ya vi tres comedias romanticonas yanquis, por supuesto repetidas un mínimo de tres veces cada una; de esas que transcurren siempre en Nueva York, con gente linda y exitosa (que además, no se porqué, la mayoría de las veces se trata de periodistas), y que termina encontrando al amor de su vida por una serie de hechos totalmente fuera de lo común, pero que por obra y gracia de los directores (¿o "el" director?) terminan pareciendo de lo más naturales.
Yo me pregunto: ¿Dónde quedó la nunca mal ponderada creatividad?
Bueno, la cuestión es que si a semejante lavado de cerebro le agregan una noche de insomnio febril, con un sueño muy loco y poco conveniente en el medio (a mi lo que me mata, definitivamente, es el inconciente), y una hermanita que pretende curarme las anginas con una sobredosis de Lysoform, no queda un cóctel muy "copado" que digamos...

¿Tres días de reposo decían?

Seeee...

sábado, agosto 01, 2009

5, 4, 3, 2, 1...


"5, 4, 3, 2, 1
I'm letting you go..."
Es difícil. Más que difícil.
Pero después de esa conversación...
Si, me voy a dejar de joder y cortar por lo sano.
(...)